Bienestar

Crioterapia: los beneficios de las bajas temperaturas para el cuerpo

By: mundobiohacking

Todos hemos visto algunas técnicas que utilizan las personas, especialmente los deportistas, cuando se sumergen en bañeras repletas de hielo, y muchos pensamos que jamás podríamos hacer ese tipo de actividades.  Y es que actualmente se hace uso de estas técnicas, las cuales utilizan el frío como terapia para tratar lesiones, problemas médicos y estéticos, para mejorar nuestra salud en general. Estamos hablando de la crioterapia.

La crioterapia se refiere al uso local o general de temperaturas bajas en terapia médica. Utiliza el frío extremo, del nitrógeno líquido, para el tratamiento de lesiones cutáneas superficiales. Todo esto para conseguir la congelación y destrucción de las células anormales de la piel y para eliminar así las diferentes lesiones, respetando el tejido sano alrededor de la misma.

A nivel celular, la crioterapia provoca ruptura de la membrana celular, desnaturalización de las lipoproteínas y alteraciones metabólicas. También consigue una serie de reacciones químicas dentro de nuestro organismo que favorecen la alimentación celular, así como un aumento y una mejora de la circulación sanguínea.

La crioterapia es también utilizada para aliviar dolores musculares, esguinces e inflamación después de daños a tejido blando o cirugías. Dentro de esta terapia se pueden conseguir otra gama de tratamientos desde la aplicación de compresas frías o inmersión en baños de hielo (generalmente conocidos como terapia fría), hasta el uso de cuartos fríos.

¿Cómo funciona la crioterapia?

Ahora bien, ¿cómo es que funciona esta destrucción de las células? La muerte celular se da por la conversión del agua celular en hielo. Existen distintos criógenos (que, para entender mejor, son las herramientas que se utilizan para aplicar esta técnica), siendo el más empleado el nitrógeno líquido porque logra la menor temperatura en el tejido. Se pueden emplear distintas técnicas de aplicación: por rociado o spray, con aplicador o de contacto con punta cerrada.

La crioterapia que se usa para tratar tejidos externos, usa un hisopo de algodón o dispositivo de pulverización. La crioterapia para tratar a los tejidos ubicados dentro del cuerpo requiere guía por imágenes y un aplicador de crioterapia o criosonda, un dispositivo delgado parecido a una varilla con un mango o una serie de pequeñas agujas. La criosonda se conecta mediante tubos a una fuente de nitrógeno o gas de argón.

Habitualmente se utiliza un aparato que permite dirigir un aerosol de nitrógeno líquido directamente sobre la lesión a tratar. Se acostumbra a conseguir una congelación completa de la lesión entre 5 y 20 segundos, dependiendo de su medida. A veces puede ser necesario realizar un segundo ciclo de congelación y durante la fase de congelación el paciente puede notar un dolor local de intensidad leve o moderada que desaparece a los pocos segundos de finalizar la misma.

Mientras se aplica este tratamiento… ¿Qué sucede en nuestro cuerpo?

Ante la exposición a temperaturas extremadamente frías, el hipotálamo responde con modificaciones en la liberación de sustancias en el sistema neurológico, como liberación de Dopamina, Serotonina, Alfa y Beta Endorfinas, aumento del flujo sanguíneo, aumento en la producción de enzimas catalizadoras radicales libres, disminución de liberación de citocinas inflamatorias y aumento del lipolisis.

El tejido vivo, ya sea sano o enfermo, no puede tolerar las temperaturas extremadamente bajas, y muere a causa de:

  • Hielo en el fluido fuera de las células, que resulta en deshidratación celular.
  • Hielo dentro de la célula. A aproximadamente –40 °C o menos, comienzan a formarse cristales intracelulares de hielo letal que pueden romper casi cualquier célula.
  • Explosión debida a la inflamación causada por la expansión del hielo dentro de la célula o por encogimiento causado por el agua que sale de la célula.
  • Pérdida del suministro de sangre. Las células mueren cuando el hielo que se forma en los pequeños vasos sanguíneos destruye el suministro de sangre de cualquier tumor, causando coagulación.

Una vez que las células se han destruido, los glóbulos blancos del sistema inmune trabajan para eliminar el tejido muerto.

Beneficios de la crioterapia

  • Hace trabajar el músculo cardíaco aumentando sus volúmenes, sobre todo, de llenado diastólico, pero no su frecuencia cardíaca.
  • Favorece la acción de la insulina mejorando los niveles de azúcar simple en sangre. Además, aumenta la correcta secreción de enzimas pancreáticas, como la insulina, o hepáticos, como las transaminasas.
  • Ayuda a la circulación de sustancias gástricas y, por tanto, a su digestión estomacal, así como a la evacuación de las heces a nivel del intestino grueso. También mejora la musculatura intestinal.
  • Favorece la absorción de sustancias alimenticias en el intestino delgado, así como la absorción de vitaminas tipo B a nivel intestinal.
  • Mejora la circulación y el tránsito de las sustancias del sistema porta, con lo que el organismo consigue eliminar de una mejor manera sustancias tóxicas acumuladas en los tejidos blandos como los músculos, los tendones o las articulaciones.

Debido a sus numerosos beneficios, la crioterapia está indicada para muchas personas, aunque quizá una de sus aplicaciones estrella sea en el mundo de la medicina deportiva.

Esto es así porque ayuda a tratar lesiones deportivas de diferente índole, ya que está indicado para microrroturas fibrilares, tendinitis, tendinosis o sobrecargas musculares. Además, aumenta la secreción de enzimas catalizadoras de radicales libres, por lo que disminuye el tiempo de recuperación y se puede mejorar el desempeño en pruebas atléticas.

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El hecho de que mejore el músculo cardíaco, la circulación sanguínea o la eliminación de sustancias nocivas hace que el deportista pueda aumentar sus marcas y optimizar su esfuerzo tanto en los entrenamientos como en las competiciones.

La técnica también es muy útil tras una intensa sesión de ejercicio, puesto que, además de favorecer la recuperación muscular, puede mitigar los golpes.

En lo referente a la recuperación de la fatiga y las lesiones se puede aplicar frío con:

Bolsas de hielo y paquetes de gel

Las bolsas de hielo las podemos preparar en casa, siempre evitando el contacto directo del hielo con la piel para evitar irritaciones o quemaduras. Se aplican en zonas y lesiones puntuales y no como concepto de recuperación general. El tiempo de aplicación no debe superar los 20-30 minutos en el caso del hielo, y si hablamos del gel no más de 15 minutos, ya que suele alcanzar una temperatura más baja. La frecuencia en la aplicación debe distanciarse un mínimo de dos horas. Esta es una modalidad accesible a cualquiera.

Baños de agua helada

Como indica su nombre se trata de la inmersión en agua con hielo. Puede usarse un recipiente lo suficientemente grande como para sumergir el cuerpo; una bañera puede servir muy bien para realizar estos baños de agua helada.

El tiempo de inmersión será obviamente inferior al de un enfriamiento puntual, porque además el concepto es de recuperación general y no de tratamiento de una lesión; por tanto, se recomienda entre 1 minuto y 3 minutos pudiendo variar en función de las características y aguante de cada individuo.

Criomasaje

Resultado de combinar el uso de bloques o piezas de hielo con masaje realizado con estos mismos. Esta técnica requiere de una persona cualificada que conozca la técnica y preste atención a los efectos del hielo sobre la piel.

Contrastes frío-calor

Es el resultado de combinar los baños de agua helada con baños de agua caliente. Muy eficaz en la reactivación sanguínea y usado popularmente en el tratamiento de inflamaciones y esguinces. Se alterna la inmersión en frío y caliente durante el mismo tiempo y tres o cuatro repeticiones; por ejemplo 1 minuto y 1 minuto durante 6 minutos u 8 minutos, o 2 minutos y 2 minutos durante 12 minutos o 16 minutos.

Criocinética.

Consiste en simultanear la crioterapia y el ejercicio. Está dirigida a la recuperación de lesiones, y se lleva a cabo entumeciendo con frío la parte afectada (aplicando hielo unos 15 minutos) y realizando los ejercicios pertinentes durante los 3 o 4 minutos que dura ese entumecimiento. De nuevo esta es una técnica que debe aplicar un fisioterapeuta o profesional competente.

Por otro lado, como tratamiento estético, la crioterapia tiene efectos sobre la piel casi inmediatos, al eliminar por este medio la gran mayoría de toxinas del organismo, por lo que está indicado para tratar alteraciones dérmicas como la psoriasis, la dermatitis atópica, eccemas, piel cetrina y celulitis.

Además, a partir del minuto y medio de aplicación, el paciente deja de quemar azúcar simple y empieza a quemar grasa, por lo que también es efectivo para adelgazar.

El aumento del flujo sanguíneo a tejidos periféricos produce mayor cantidad de oxígeno y así mismo una mayor capacidad de eliminación de productos de desecho celular.

Crioterapia belleza

Los efectos estéticos que brinda la crioterapia de cuerpo entero tienen como principal objetivo el antienvejecimiento cuyos tratamientos se resumen al rejuvenecimiento, disminución de celulitis, eliminación de varices y telangiectasias.

Los procesos metabólicos ocasionados por utilizar Crioterapia requieren del uso de reservorios energéticos con gran cantidad de energía, por cual el cuerpo aplica las reservas de tejido adiposo subcutáneo para generar mayor cantidad de energía en el mayor tiempo posible aumentando el gasto calórico de 500 a 800 kcal por sesión de 3 min.

Efectos generales en la salud mental:

Los efectos positivos alcanzados por la liberación neuroendocrina tienen como principal efecto la regulación del estado de ánimo al disminuir los niveles de ansiedad, proporcionado cierto nivel de euforia acompañado de relajación posterior.

Otras hormonas y neurotransmisores liberados involucrados en el estado de ánimo del paciente son la adrenalina, noradrenalina y dopamina. Estos efectos se logran inmediatamente después de recibir la sesión.

Al estimular la secreción de Dopamina, ésta puede tener efecto en el sistema reticular activador, que rige el ciclo sueño-vigilia, por lo que puede ayudar a mejorar la calidad del sueño.

Además de lo anterior, la crioterapia también se usa para tratar:

  • Tumores en la piel
  • Lunares precancerosos en la piel
  • Nódulos
  • Papilomas cutáneos
  • Pecas poco estéticas
  • Retinoblastomas, un cáncer infantil de la retina
  • Cánceres de la próstata e hígado

Limitaciones o contraindicaciones de la crioterapia

El frío no deja de ser un elemento contra el que nuestro organismo debe luchar, y si no se aplica de forma correcta y con las precauciones debidas, puede ser contraproducente o incluso peligroso; la crioterapia aumenta la tensión arterial y si padeces alguna enfermedad vascular, del corazón, reuma o hipotiroidismo, lanzarse a una piscina con cubitos de hielo no es lo más aconsejable.

Esta técnica es esencialmente un acelerador del metabolismo, así que todas aquellas personas que sufran patologías en las que el organismo (bien sea por causa congénita o secundaria) no sea capaz de mantener los mecanismos de compensación vasculares no deberán realizar esta técnica.

Por lo tanto, quedan descartados para la crioterapia pacientes que han sufrido un infarto de miocardio, cualquier patología vascular grave o severa, que tengan antecedentes de tromboembolismo o que sufran el síndrome de Raynaud (alergia al frío). Asimismo, las mujeres embarazadas no deben someterse a una crioterapia.

El frío es una forma ideal de recuperación tanto física como de lesiones en su mayoría agudas previniendo que no aparezcan lesiones secundarias, pero siempre debemos tener en cuenta todas las indicaciones y contraindicaciones establecidas con la finalidad de obtener los objetivos establecidos con esta técnica.

El empleo de todas estas técnicas, debe ser utilizado bajo la supervisión de personal cualificado por el riesgo que supone una mala aplicación.

Evidentemente, aún queda mucho por avanzar y la técnica irá mejorando y ampliando su campo de mira, pero de momento lo que está claro es que el frío cura y gracias a la crioterapia se obtienen importantes beneficios a pesar del frío extremo que conlleva.

Si deseas saber más acerca de las bondades de las bajas temperaturas para el cuerpo humano, te recomendamos el siguiente artículo: El poder de la respiración y del frío, aprende el método Win Hof 

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